Pretende mejorar o normalizar el desarrollo motor del niño/a (desplazamiento, gateo, desplazamiento autónomo, etc.) y prevenir posibles complicaciones musculoesqueléticas, respiratorias, entre otras:
- Atrasos psicomotores.
- Parálisis braquial obstétrica.
- Malformaciones congénitas: torticolis muscular congénita, luxación congénita de cadera…
- Alteraciones del raquis: escoliosis, cifosis…
- Alteraciones del tono: hipertonía, fluctuaciones del tono…
- Alteraciones genéticas.
- Parálisis cerebral infantil.
- Enfermedades neuromusculares.
- Trastornos del equilibrio y la coordinación.
- Problemas en la manipulación fina.
- Problemas respiratorios.
- Alteraciones de la marcha y la postura.
- Problemas musculares, ligamentosos y articulares: acortamientos, esquinces, distensiones.